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25 de agosto de 2026

Pesca de túnidos al curricán de altura

Cómo encontrarlos (y volver a hacerlo)

Pesca de túnidos al curricán de altura: Cómo encontrarlos (y volver a hacerlo)

Salir a pescar túnidos es muy diferente a dirigirse hacia una piedra que tenemos marcada en el GPS. Cuando buscamos atún, albacora, bacoreta, listado o rabil, salimos a un océano aparentemente vacío detrás de peces capaces de recorrer enormes distancias.

Los túnidos son especies altamente migratorias. Pueden desplazarse cientos o miles de kilómetros siguiendo masas de agua, alimento y ciclos reproductivos. NOAA incluye a los atunes entre las especies altamente migratorias precisamente por estos desplazamientos de larga distancia, que incluso atraviesan fronteras internacionales. Eso podría hacernos pensar que guardar un punto GPS donde encontramos pescado sirve de poco, pero en realidad, ocurre justo lo contrario. El pez se mueve, pero las razones por las que estaba allí pueden repetirse.

Una temperatura determinada, una corriente, una zona de convergencia, una estructura submarina, alimento concentrado, pájaros trabajando o unas determinadas condiciones meteorológicas pueden convertir una extensión aparentemente vacía de mar en una zona de alimentación. Por eso, cuando encontramos túnidos, no deberíamos guardar solamente una captura; deberíamos guardar dónde ocurrió, cuándo ocurrió y bajo qué condiciones ocurrió. Y aquí es donde CAPTA puede transformar completamente la forma en la que construimos nuestro historial de pesca de altura.

Los túnidos: máquinas diseñadas para recorrer el océano

Los túnidos son algunos de los peces más extraordinarios que podemos encontrar en mar abierto. Su cuerpo hidrodinámico, su potente musculatura y su fisiología están adaptados para mantener velocidades elevadas y recorrer enormes distancias. La albacora (Thunnus alalunga), por ejemplo, es una especie altamente migratoria distribuida por aguas tropicales y templadas de los océanos Atlántico, Pacífico e Índico. NOAA señala además que se alimenta de peces, crustáceos y calamares.

El rabil (Thunnus albacares) presenta también grandes desplazamientos oceánicos y puede atravesar enormes extensiones de mar. Es un depredador que consume peces, calamares y crustáceos y suele ocupar aguas tropicales y subtropicales. Y esa combinación de movilidad, velocidad y necesidad constante de alimento define buena parte de su pesca. No buscamos únicamente peces, buscamos un océano que esté reuniendo las condiciones necesarias para que esos peces estén allí.

El gran problema de la pesca de altura: el mar parece completamente vacío

En pesca costera tenemos referencias visuales evidentes: una punta, una piedra, una caída, una zona de posidonia o un pecio. En pesca de altura podemos encontrarnos navegando sobre cientos de metros de agua sin ninguna referencia visual. Por eso un error muy habitual consiste en navegar kilómetros esperando encontrar peces por casualidad.

El pescador de altura aprende progresivamente a leer otras señales. Temperatura del agua, cambios de color, corrientes, líneas de espuma, restos flotantes, aves marinas, peces pasto, actividad en superficie o cambios bruscos de profundidad pueden aportar información vital. Y cuando varias señales coinciden, tenemos algo mucho más interesante que unas simples coordenadas: tenemos un patrón.

El alimento es la primera pista

Un atún no está en una determinada zona porque le guste la coordenada, está allí porque existe alguna razón, y una de las más importantes es el alimento. Los túnidos son depredadores oportunistas y una concentración de pequeños peces, cefalópodos o crustáceos puede desencadenar una actividad frenética. NOAA describe precisamente a los atunes como depredadores visuales rápidos que consumen una dieta variada. Por eso muchas veces las mejores pistas no las encontramos mirando el GPS, sino observando nuestro entorno:

  • Actividad de aves: Un grupo de aves picando repetidamente sobre una zona merece toda nuestra atención.
  • Peces pasto: Un pequeño pez saltando de forma anormal en la superficie.
  • Manchas en el agua: Una mancha oscura moviéndose bajo la superficie puede ser un banco de carnada.
  • Otros depredadores: Incluso varios delfines concentrados pueden indicar que hay alimento debajo.

La clave está en aprender a distinguir una observación aislada de una situación que merece ser investigada. Y cuando encontramos esa actividad, conviene guardar inmediatamente la posición.

El curricán de altura: cubrir agua hasta encontrar actividad

Una de las técnicas más utilizadas desde embarcaciones recreativas para localizar túnidos es el curricán o trolling. El principio es sencillo: desplazamos varios señuelos detrás de la embarcación mientras cubrimos grandes extensiones de agua. FAO describe el trolling como la pesca mediante varias líneas con cebos o señuelos remolcados, una técnica particularmente asociada a la pesca de albacora y otras especies pelágicas como la llampuga.

Pero colocar cuatro cañas detrás del barco y empezar a navegar no convierte automáticamente una jornada en una estrategia. La disposición de las líneas, la velocidad, los señuelos y, sobre todo, por dónde pasamos importan de manera decisiva.

Vista aérea de la embarcación realizando curricán de altura con cuatro líneas desplegadas

Desde arriba se entiende perfectamente el concepto. Cada señuelo ocupa una posición diferente dentro de la estela de la embarcación. El objetivo es cubrir una zona amplia y presentar diferentes estímulos hasta descubrir qué está provocando los ataques.

Cómo organizar las líneas de curricán

Con cuatro cañas podemos crear una distribución sencilla pero muy efectiva. Dos señuelos pueden trabajar relativamente alejados del barco y otros dos ocupar posiciones diferentes dentro o alrededor de la estela. No existe una distancia universal que funcione siempre; el estado del mar, la especie objetivo, la velocidad, el tipo de señuelo y el comportamiento de los peces determinarán qué configuración es la mejor.

Y aquí aparece una idea muy importante: cuando algo funciona, hay que registrarlo. Si tenemos una picada importante, no deberíamos limitarnos a celebrar la captura. Podemos preguntarnos qué señuelo atacó, a qué distancia, velocidad, profundidad, cómo estaba el mar, la temperatura y si había aves o carnada en la zona. Cuantas más jornadas registremos, más fácil será dejar de depender exclusivamente de la intuición.

El momento de la picada: cuando todo cambia en segundos

Pocas situaciones representan mejor la pesca de altura que escuchar un carrete empezar a sacar línea a gran velocidad. El barco lleva quizá una hora navegando, nada ocurre, y de repente una caña se arquea y el carrete empieza a cantar. Tenemos pescado, pero ese momento contiene mucha más información de la que parece.

Túnido atacando un señuelo de curricán bajo la superficie

Debajo del barco puede estar ocurriendo algo mucho mayor. El pez que ha atacado puede formar parte de un grupo, puede existir un banco de carnada o podemos estar atravesando precisamente el borde de una corriente donde se concentra el alimento. Por eso la posición exacta de la primera picada es extremadamente valiosa y, a la vez, muy fácil de perder. Mientras la tripulación trabaja las cañas, el barco sigue desplazándose, y cinco minutos después podemos estar a cientos de metros de distancia.

Guarda la picada antes de empezar a buscar otra vez

Aquí CAPTA se convierte en una herramienta imprescindible. En cuanto tenemos una picada podemos guardar rápidamente un waypoint desde el móvil, por ejemplo: "Albacora – curricán – primera picada". Ya tenemos una referencia exacta, y cuando terminemos el combate podremos volver directamente hacia esa posición.

Pantalla de la app de CAPTA guardando condiciones atmosféricas y de mar en mar abierto

En lugar de describir círculos intentando recordar dónde ocurrió la picada, podemos navegar nuevamente hacia el punto y reconstruir la pasada. Esto es especialmente interesante cuando conseguimos varias picadas dentro de una misma zona, porque entonces ya no es casualidad: estamos empezando a delimitar una zona de actividad.

No guardes un único punto: construye la zona

Supongamos que tenemos una picada y guardamos el punto. Volvemos a pasar y, 300 metros después, tenemos otra captura. Realizamos una tercera pasada y vuelve a producirse actividad. Ahora tenemos tres posiciones, y si las observamos sobre el mapa podemos empezar a descubrir patrones invisibles desde el barco: quizá siguen la misma dirección, se concentran en un cambio de profundidad, recorren el borde de una corriente o el pescado se está desplazando.

Guardar múltiples capturas correctamente termina teniendo muchísimo más valor que acumular waypoints sin información, ya que estamos construyendo nuestro propio mapa del comportamiento de los peces.

La captura es el final de la pelea, pero el principio de la información

Conseguir subir una buena albacora o cualquier otro túnido a bordo es el momento que recordaremos, pero desde el punto de vista de nuestro historial de pesca, falta guardar lo que acaba de ocurrir.

Captura de túnido a bordo de la embarcación

Podemos registrar el waypoint y añadir notas valiosas en CAPTA:

  • Albacora a curricán con pulpo rosa.
  • Picada a las 08:42 AM.
  • Mucha actividad de aves y banco de carnada observado.

Pero CAPTA añade una capa todavía más interesante: las condiciones ambientales. Seis meses después recordaremos el pez, pero no el viento, la presión, el oleaje o las condiciones exactas. Esa información es precisamente la que nos interesará comparar en el futuro.

Un waypoint de túnidos no significa "aquí hay atunes"

Los túnidos son animales altamente migratorios, por lo que no podemos interpretar un waypoint como una piedra fija. El punto no significa "aquí siempre hay atunes", sino "aquí ocurrió algo bajo estas condiciones". Esa diferencia cambia completamente la utilidad del GPS. Si regresas un mes después y el océano está vacío, no invalida el punto. Lo verdaderamente interesante aparece cuando empieza la siguiente temporada.

Cuando llega el año siguiente empieza el verdadero valor del historial

Imaginemos que durante una temporada guardamos 15 jornadas con decenas de picadas, fechas, horarios y condiciones. Al llegar la siguiente temporada ya no empezaremos desde cero. Podremos consultar nuestro historial en CAPTA y preguntarnos dónde encontramos pescado el año pasado, qué zonas produjeron varias picadas y qué condiciones se repetían.

Y cuando CAPTA detecte que vuelven a aproximarse condiciones similares a las asociadas a nuestros spots, sus avisos nos ayudarán a identificar cuándo merece la pena volver a prestar atención a esas zonas. No significa que sepa dónde está el atún, sino que nos ayuda a recordar cuándo las condiciones se parecen a aquellas en las que nosotros mismos encontramos pescado.

De una picada aislada a nuestro propio patrón de pesca

Una captura es una anécdota, cinco son datos, y cincuenta empiezan a contar una historia. Quizá descubrimos que una zona produce albacoras en unas semanas concretas, que las picadas se concentran con cierto viento, o que seguimos el mismo corredor cada temporada. CAPTA permite reunir todo ese conocimiento alrededor de los lugares donde realmente ocurrió, sustituyendo a la memoria frágil, fotos perdidas o mensajes de WhatsApp.

Aunque tengas plotter, guarda tus mejores zonas en CAPTA

En pesca de altura el plotter es fundamental y no se trata de sustituirlo, sino de evitar que tu conocimiento dependa de él. Cambiar de barco, de plotter, sufrir una avería o vender la embarcación puede complicar el acceso a años de waypoints. Conservar una copia en CAPTA, con la posibilidad de importar y exportar archivos GPX, garantiza que tu historial esté siempre organizado y seguro en tu móvil.

Una estrategia completa para pescar túnidos al curricán

Si juntamos todo el proceso, nuestra jornada puede seguir una estrategia muy clara:

  1. Revisamos las condiciones antes de salir.
  2. Navegamos hacia zonas históricamente productivas.
  3. Buscamos señales de actividad: aves, carnada, corrientes o saltos.
  4. Desplegamos las líneas de curricán probando diferentes distancias y señuelos.
  5. Guardamos inmediatamente el punto GPS ante la primera picada.
  6. Terminamos el combate, registramos la captura en CAPTA y volvemos al waypoint.
  7. Repetimos la pasada para delimitar la zona de actividad.
  8. Conservamos las condiciones meteorológicas asociadas a la jornada para la próxima temporada.

De este modo, dejamos de tener un mapa lleno de puntos al azar y empezamos a construir nuestro propio mapa de pesca de altura.

CAPTA: recuerda lo que el océano intenta enseñarte

En la pesca de túnidos podemos recorrer decenas de millas para encontrar unos pocos minutos de actividad, por eso esos minutos son tan valiosos. Una picada nos dice algo, varias nos enseñan patrones que la memoria por sí sola no puede retener.

CAPTA permite guardar tus puntos privados, navegar de nuevo hacia ellos y conservar las condiciones de tus jornadas. El objetivo no es decirte dónde están los peces, sino lograr que nunca pierdas lo que tú mismo has aprendido encontrándolos. La próxima vez que un carrete empiece a cantar en mitad del océano, no guardes solamente el recuerdo: guarda el punto, las condiciones y construye tu historial.


Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Qué túnidos se pueden pescar al curricán?

La técnica del curricán de altura es extraordinariamente versátil y permite capturar prácticamente cualquier especie pelágica dependiendo de la región y la temporada. En el Mediterráneo y Atlántico, es habitual buscar especies como la albacora (Thunnus alalunga), la bacoreta, el listado e incluso grandes atunes rojos y rabiles. La clave del éxito reside en adaptar la velocidad de la embarcación y el tamaño de los señuelos a la especie objetivo. Si registras tus capturas en CAPTA, con el tiempo podrás predecir en qué época exacta del año es más probable encontrar cada especie en tus zonas de navegación.

¿Qué es el curricán de altura y cómo se practica?

El curricán de altura (o trolling) consiste en navegar mar adentro remolcando varias líneas con señuelos o cebos detrás de la embarcación para cubrir grandes extensiones de agua. El objetivo principal es localizar peces pelágicos que se desplazan constantemente cazando en la inmensidad del océano. Las líneas suelen colocarse a distintas distancias y profundidades para crear un rastro atractivo que simule un banco de peces huyendo. Guardar las condiciones exactas de tus pasadas exitosas en CAPTA te ayudará a perfeccionar esta técnica temporada tras temporada.

¿Dónde buscar túnidos en mar abierto?

Más que buscar ciegamente una coordenada concreta, en mar abierto conviene observar señales visuales que indiquen una alta concentración de alimento. Un grupo de aves picando en superficie, carnada saltando desesperadamente, o cambios bruscos de temperatura en el agua son claros indicativos de que los depredadores están cerca. Los túnidos recorren enormes distancias buscando precisamente estas condiciones de alimentación. Utilizando una aplicación como CAPTA para registrar estas observaciones ambientales, empezarás a comprender por qué los peces eligen ciertas zonas.

¿Por qué guardar el punto GPS exacto de una picada?

Durante el intenso combate que supone capturar un gran túnido, la embarcación puede desplazarse cientos de metros arrastrada por la corriente o el propio pez. Guardar la posición inmediatamente en el momento de la picada te permite volver al lugar exacto donde ocurrió el ataque. Esta maniobra es vital para reconstruir la pasada y aprovechar al máximo el banco de peces antes de que se desplace o desaparezca. CAPTA te permite crear este waypoint rápidamente desde el móvil sin perder la atención de las cañas.

¿Sirve de algo un waypoint si los atunes son peces migratorios?

Sí, pero es necesario interpretarlo correctamente. Un waypoint de pesca de altura no es una garantía de encontrar peces siempre en ese mismo punto geográfico, sino un registro de que allí hubo actividad bajo unas condiciones determinadas. Esto te permite comparar diferentes jornadas, analizar el impacto del clima, el viento y las corrientes oceánicas. Al construir tu propio historial de pesca con CAPTA, dejarás de perseguir coordenadas vacías y empezarás a buscar los patrones medioambientales correctos.

¿Qué información conviene guardar después de conseguir una captura?

Además de las coordenadas exactas y la especie capturada, es fundamental registrar la hora de la picada, el tipo y color de señuelo utilizado, y cualquier observación relevante como la presencia de aves, delfines o el estado del mar. Todos estos pequeños detalles forman la receta del éxito en la pesca de altura. Al asociar estos datos a las condiciones atmosféricas que CAPTA registra automáticamente, obtendrás información valiosísima para planificar tus futuras salidas al mar.

¿Merece la pena utilizar CAPTA si ya tengo un buen plotter en el barco?

Absolutamente sí. CAPTA no busca sustituir a la electrónica de navegación de tu embarcación, sino actuar como una base de datos inteligente y una copia de seguridad para tu conocimiento de pesca. Al conservar tus puntos importantes independientemente del equipo físico del barco, podrás consultarlos, organizarlos y planificar jornadas desde la comodidad de tu casa con el móvil. Además, la compatibilidad con archivos GPX hace que transferir puntos entre dispositivos sea un proceso rápido y seguro.

¿CAPTA puede decirme dónde estarán los atunes el fin de semana?

No. CAPTA no predice mágicamente la ubicación de los bancos de peces ni funciona como un radar en tiempo real. Su verdadero valor reside en ayudarte a regresar a posiciones concretas y comparar previsiones futuras con las situaciones meteorológicas y de mar que te dieron éxito en el pasado. Es una herramienta diseñada para potenciar la experiencia y el instinto del pescador, ayudándote a tomar mejores decisiones basadas en tu propio historial de capturas.

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